Un fin de semana de conciertos

El día de ayer, mientras me encontraba buscando el mejor precio de unas arrendadoras por internet, me llegaron tres notificaciones como recordatorio para recoger los tres boletos de los tres conciertos a los que asistiré el siguiente fin de semana: 9, 10 y 11 de junio del 2017.

Soy un amante de los conciertos, siempre asisto a los que me gustan, claro, y si puedo siempre intento comprar los de enfrente no importando el costo. Pero a pesar de mi gusto por los conciertos, jamás había asistido a tres seguidos por lo que ese fin de semana será una dulce locura.

 

  • El primero será el de Harry Potter y la Piedra Filosofal orquesta en el Auditorio Nacional. Soy un fiel seguidor de Harry Potter desde que salió el primer libro hace ya quince años. Tengo todos los libros, todas las películas y una modesta colección de mercha. Eh visitado Estudios Universal para entrar al castillo de Hogwarts y pasearme por el pueblo nevado de Hogsmeade, he ido a convenciones, me he disfrazado y por supuesto, como el fanático que te has dado cuenta que soy, no puedo faltar por nada del mundo a este evento.

Tengo toda la intención de llevar mi bufanda de Slytherin, mi sudadera de la misma casa, mi varita original de Voldemort y sentirme en Hogwarts mientras escucho el soundtrack de la película.

  • El segundo será el sábado 10 de junio en el Palacio de los Deportes. Este será el concierto de Ed Sheeran, el primero que realiza en la Ciudad de México. Después de escuchar I See the Fire en los créditos de la segunda película del Hobbit: la desolación de Smaug, me enamoré de la voz del pelirrojo inglés. He comprado todos sus discos y ahora con si gira de su nuevo disco ( ÷ ), no puedo dejar de faltar a su concierto.

La verdad es que voy con toda las ganas de gritar, bailar y corear las canciones de Sheeran. Sé que todos gritarán cuando cante Shape of You o Thinking Out Loud, pero yo gritaré con The A Team (si es que la canta) o con Galway Girl.

  • Y para terminar con la desvelada de dos días anteriores, el 11 de junio estaré yendo al sexto concierto orquestal del videojuego The Legend of Zelda. No me he perdido ninguno y no tengo intención de hacerlo ahora ya que soy un fan de hueso colorado de esta saga de aventuras épicas que al igual que Harry Potter tengo una gran colección en la que he invertido mucho del dinero que no poseo. En esta ocasión tocarán la música del nuevo título, Breath of The Wild y, al ser uno de mis juegos que se convirtió rápidamente en favorito, no me lo voy a perder por nada del mundo aunque ese día caiga una luna gigante con cara fea, si sabes a lo que me refiero.

Lo peor de todo vendrá el lunes, cuando tenga que regresar a la oficina, mi  dinero cuando lleguen los cobros de tarjeta y mi cartera cuando compre las playeras de estos tres conciertos.